viernes, 2 de septiembre de 2016

73. Azul origen




La historia de Bandah fenece por donde se asciende a las cumbres. Al tiempo que sus reyes mueren con el germen del primogénito adosado a los talones. Así ocurrió con el último, así será con el segundo. Pues este primero, hombre radiotelegrafista, con el ojo puesto en la lupa de su atalaya sagrada, de nieve y canesú se hizo. Aquietados pliegues de tierra asteroide mordieron influjos solares, cuando aún olían a junio las espuelas de las más altas rameras. Y, acostumbrados a la negra guerra y a su piel ajada, los fantasmas incompasivos deletrearon el nombre certero, aquel lucero en campo de marte que encendería reinos durante la tarde.

Los tiempos de albercas quedaron postrados a las plantas, conjugando meteoritos en las corolas de las abejas. Y para cuando, en el lugar de siempre, brotaron telescopio, escriba y secretario, el presagio encauzó la cálida estampa del invierno, bochorno de bíceps. La noche y el día amamantando al niño, coronado de halcones, con los ojos valquiria oteando cometas y anillos. Risa como silbidos de tren, trenza como relámpago en cielo despejado.
Ingenios a la deriva derramaron mareas gaseosas y la ciudad, tras una lluvia incesante, amaneció sin elección aparente, quemada en bailes, repleta de luz en pecho. Y esta crónica se echó al camino, en pos del cometa, derrotando castillos y cuadrando puentes, como si de una parábola matemática pudieran prolongarse silencios y terremotos. Pasajera tristeza practicada con constancia. Entre gobiernos de uvas pasas y tronos laberínticos a ras de hiedra.


¡Palabra de rey nacido!





Fotografía: Momento antes del amanecer en el monte Fuji (isla de Honshu), de Yuga Kurita


5 comentarios:

  1. Tal vez aquel mundo, en el aparente caos, encuentre su orden. Y los reyes primogénitos, su camino. Bellísima fotografía ilustra tu post.

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    1. Orden y caos, las dos efigies del mismo diablo, atento siempre a barajar sus dados al primer golpe de aire.

      Cierto Cecilia, bella estampa.

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  2. Una maravilla descriptiva, como todo lo que nos enseñas de Bandah. ¿Algún día nos confesaras que son pasajes de un libro que estás escribiendo que transcurre allí? ^^

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    1. Me gustaría que esa insinuación tuya llegara a ser cierta alguna vez. Que nuestro rey siga en sus trece, maravillándose de todo, tiene buena culpa de todas estas historias pasaje.

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  3. El tiempo se torna canas en oídos de ayer mismo,
    arrugas en las curvas del camino,
    cicatrices en ventanas llenas de lenta luz de estrellas,
    reflejos de fases de lunas en el fondo de un pozo.

    Y aun así nacimos.

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