martes, 29 de diciembre de 2015

63. A(r)mando




En aquella ocasión Bandah resurgió al poco, orquestada tras los vientos, como una mariposa radiografiada. Las cifras expansivas del arranque acallaron ulteriores tejemanejes sobre a qué cremalleras acudir o a cuántas holandesas persignar. Con la luz referenciada tras siglos de humeantes catálogos, la coronación fue tal cual un chapín desabrochado. Mas los encendidos anunciantes, entre las hojas arrancadas de los árboles, cursaron milagros en la tierra verde del Olimpo, cuando los fenómenos naturales habían perdido ya todo su intempestivo ascendente.

Aunque a decir de las perchas, que vociferaban salmos pervertidos de un sospechoso tinte amoratado, los peces de ciudad sacudieron demasiado la cabeza. Porque a eso se había llegado, a ver en los golpes del destino una cruzada muda de aspavientos. Y con muy poco para cambiar el mundo que no fuera mi lápiz sin punta, y acorazado como escriba decorativo a base de pasteles y ceras, arrasé habitaciones para deslumbrar almenas en el apagón del astrólogo bobo. Suerte de reyes y de casas de té pues las agitaciones no son pinceladas sinfónicas. ¡Por supuesto que no!
Que un libro leído a tres cuartos y medio no da la pura sangre. Que la supervivencia requiere coraje, y berrinches y, con un poco de sotavento, hombres de leyes entre dos notas.
Los parásitos, en su cena de faisán, retuercen silencios mientras una melodía para viola de clavos se extravía en sueños fugitivos, tras bostezos y despertares de medusas.
Las espadas permanecen calladas si hablan los desafortunados. Esperemos que las luces del cielo, en esta muerte sin espejo, lo congelen todo como en un pasado de mármol.


¡Palabra de rey cautivado!




Fotografía APOD: De ocasos

8 comentarios:

  1. Empiezo a querer hacer turismo por Bandah, ¿crees que el rey me dejaría?

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    1. Por supuesto, arrimate bien al precipicio de letras y jergas y ¡adelante!

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  2. Débil vaho.

    Que en un espejo infinito, buscando la condensación de siluetas reflejadas que acompañen su sedienta búsqueda, quedo atrapado entre dunas, sin hallar el camino de retorno.

    Débilmente se asoma por los caminos de la cautivación y se le hincha el pecho otra vez de relojes esmeralda.

    Fidelidad sin certezas de escribas, viajeros, súbditos y reyes, firmamento de ser seres, casi oculto, oasis de abrazos, sonrisas, arrugas y cicatrices...cura de heridas.

    Débil espada, lápiz romo, pluma al viento... reparadora de encuentros a los que rindo pleitesía, admiración, respeto y cobijo.

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    1. De un fiel reflejo nacen las predicciones más osadas, sobre todo aquellas que, una vez pasadas por el tamiz de las palabras, se hacen realidad únicamente si varios escribas se ponen de acuerdo en ello.

      Tú y yo, los únicos que sabemos a ciencia cierta lo que pasará en este camino real que transitamos a distancia.

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    2. A diario, con todas las fuerzas!!!

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  3. Sucedió y pasó. El vaho del tiempo no empaña el espejo donde el mar de besos se perdió en torbellinos de letras y deseos. Deseos compartidos y letras transparentes como nuestros cuerpos regalados.

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    1. Cierto, ya pasó todo.
      Ahora el rey mira hacia las estrellas.

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