jueves, 1 de agosto de 2013

48. Lo que no se ve






Los mares de Bandah hacen de la ciudad un palacio sumergido, en el que las piedras, los cristales y los cantos invisibles se alinean en zigzag. Se descorren paredes ardientes y las vírgenes cuelgan de redes empapadas de luciérnagas. Momentos de encantamiento en los que suicidarse a tono, llegado el intersticio apócrifo de los dioses.

Y es en esos mares, tras el alicaído susurro de una manivela, donde el archipiélago de almas se desvanece con mayor cautela, no sin paladear, por si la travesía de la furia fuese a extinguirse por barlovento, las mieles melancólicas de una abstinencia oscura y turbadora. Cómo fingen entonces su promiscuidad los galanes, y qué poco chapotean en sus mágicas bañeras los pececillos de goma.
En un revés pasajero, todo color es en vano, todo perfume sala el balanceo de su pesca.
Como cifra escrita en agua, así es ella, la que tímidamente estimula fornidos truenos con la luz apagada, mientras los aros invertidos y las doradas espadas baten su bravura ante las almenas posadas en tierra. Que de corcho se hace el amor ideal y de tímido alambre al apático músculo con el que seguir aquí, remojando en bronce la pluma del abecedario.

Sólo las grullas, con su lirio estrellado, devuelven a los campos violetas de su espejismo perdido. Y si pasa, el secretario se dispersa tras las cortinas llenas de algas y el rey confunde la desnudez de la más rara peonía con las alas de una mujer abanico, para fruncir en cada una de sus olas gemas de clorofila.

¡Palabra de rey escondite!






Fotografía APOD: Escondite



6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Juan, mi rey sí que quedó encantado con tu adjetivo-nombre: literatura... ¡qué grande se le antoja!
      Te lo agradezco en su nombre.

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  2. Un escondite precioso!!!!
    Tus eres escondite nuestro también, te lo hago saber.

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    1. Siendo alfarero cósmico tienes todo el papeleo en regla para transitar y residir en este escondite. Y sabes que eres fuente de inspiración constante pues a mi rey no se le ocurre mejor paseador que tú.

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  3. Aquello que no se ve, puede traernos complicaciones pero a su vez un mar de satisfacciones, no en vano el papel que lo envuelve, la imaginacion puede ser de vivos colores, brillos con los que especular...

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    1. Aquello que no se ve, lo pertrecho tras la imaginación, seduce con su rico veneno nuestra vida.

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